Michael vive en Baviera y escribe software desde el año 2000: lo que empezó como curiosidad se convirtió en pasión. Le encanta crear soluciones prácticas para problemas reales, siempre cerca de las nuevas tecnologías. Su equilibrio lo encuentra en los Alpes: caminar le aporta calma, aire fresco de montaña y, a menudo, la mejor idea para el siguiente proyecto.